¿Cómo nos cuidamos del COVID-19 en el MIM?

Tras declararse la pandemia de coronavirus el museo adoptó una serie de acciones, entre ellas establecer tempranamente un régimen de teletrabajo mientras duró la cuarentena, la entrega de información sobre los cuidados ante el virus, consejos para desarrollar un trabajo adecuado desde casa y reuniones periódicas con los equipos, entre otras.

Una vez que se fue restableciendo la normalidad, se comenzó a trabajar en un plan de retorno para cuidar la salud de las y los trabajadores, con el objetivo de definir y cumplir actividades preventivas y de control tras una evaluación de los riesgos de contagios presentes en los puestos de trabajo. 

De esta manera se contemplaron distintas responsabilidades y disposiciones que construyeron una nueva forma de trabajar y relacionarnos en este contexto, como por ejemplo el uso permanente de mascarilla N.° 95, entregada por el museo; control de temperatura y declaración simple diaria, prohibición de fumar al interior de la dependencias, distanciamiento físico y aforo acotado en las oficinas, y control de asistencia mediante la aplicación Talana, para reducir la posibilidad de contagios; entre otras.

Una de las primeras iniciativas fue la creación de un Comité de Crisis, compuesto por Valesca Vidal, prevencionista de riesgo; Alberto Cisternas, director de Personas; y Juan Esteban Casassas, subdirector. Esta instancia se encargó de la confección y actualización periódica de protocolo interno MIM con las medidas necesarias para la prevención y control de los contagios; de disponer de los recursos necesarios para el cumplimiento del protocolo, que implicó una serie de adecuaciones de espacios; decidir el cierre parcial o total del museo considerando la información disponible de las entidades pertinentes; y definir cantidad de personas máximas por espacio de trabajo.

A su vez, el equipo MIM debió cumplir con el protocolo establecido, que definió una serie de medidas que apuntaron a protegernos de la mejor manera, como utilizar los implementos de protección correspondientes según las labores de cada trabajador, la obligación de informar frente a situaciones de contacto directo o estrecho con personas que hayan sido diagnosticados con COVID-19 o realizar el lavado frecuente de manos o aplicación de alcohol gel, entre otras; y que tienen base en instructivos del Ministerio de Salud, la Superintendencia de Seguridad Social y la Asociación Chilena de Seguridad.

También se definieron distintas instancias de capacitación, sobre estas disposiciones sanitarias, a los distintos equipos del museo que retornaron al trabajo presencial; y se definieron protocolos sanitarios de acuerdo a los espacios comunes, ya sea en oficinas, reuniones, camarines y baños.

Además, durante estos meses el museo ha ofrecido a su personal posibilidad de realizar test rápidos en forma gratuita, prueba que detecta antígenos y anticuerpos producidos frente al virus COVID-19, de manera que quienes no fueron diagnosticados con el virus, puedan a partir de una muestra de sangre, saber si tienen o tuvieron la enfermedad recientemente.

rodrigo

Rodrigo Costa, profesional de Museografía, en su jornada de teletrabajo.

 

Certificación ACHS

Gracias a todas las acciones que se tomaron para proteger al equipo MIM, el museo obtuvo la máxima calificación en la fiscalización realizada por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), con un cumplimiento de un 100 % de las disposiciones obligatorias contenidas en el Formulario Único de Fiscalización de Medidas Preventivas para el COVID-19 en lugares de trabajo de la Dirección del Trabajo, MINSAL y SUSESO.

Se observa además la incorporación y cumplimiento de la mayoría de las medidas sugeridas, (…), que no son exigibles por los fiscalizadores, sino que son recomendaciones adicionales y voluntarias para una mejor prevención”, se establece en el informe.